La portavoz socialista en la Asamblea, Maru Menéndez, ha afirmado hoy sentir “vergüenza” por la campaña de acoso contra los profesionales del Hospital Severo Ochoa por una denuncia anónima, y más “después de saber que la Consejería de Sanidad contaba desde 2003 con un informe oficial que descartaba la mala praxis en el hospital”. A día de hoy, los profesionales perseguidos por el Gobierno regional no han recibido ninguna disculpa ni han sido restituidos en los puestos de los que fueron expulsados.
Audio Maru Menéndez sobre Caso Lamela 290909
Martes, 29 de septiembre de 2009
La declaración hoy ante el juez de un inspector de la Consejería de Sanidad “viene a ratificar lo que ya sabíamos”, afirma Menéndez, “que en 2003 ya se había descartado que hubiera mala praxis en las sedaciones del Hospital Severo Ochoa”.
“Es una vergüenza que a través de una denuncia anónima el Gobierno de Esperanza Aguirre, con el entonces consejero de Sanidad Manuel Lamela, iniciara una campaña de acoso a lo largo de tres años contra los profesionales del Severo Ochoa, que fueron perseguidos y a quienes se les ha causado un daño irreparable, además de intentar dañar a la sanidad pública”, recuerda la portavoz socialista.
“Ahora es el momento de la Justicia, y los profesionales del Severo Ochoa están ejerciendo su derecho para que los responsables de semejante atropello sufran las consecuencias”, afirma Menéndez, que añade que los socialistas “nos sentimos orgullosos de haber estado siempre al lado de los profesionales del Severo Ochoa y de que les hayamos podido trasladar todo nuestro apoyo y solidaridad ante la campaña de acoso a la que fueron sometidos”.